Noruega, Ruta entre Fiordos. De Geiranger a Alesund

Etapa 6
TERCER DÍA.
Nos despertamos relativamente temprano, teníamos que llegar hasta Alesund.
Pero antes nos apetecía dar un paseo por las montañas de este fantástico lugar.
En Geiranger hay muchos caminos que te permiten visitar las montañas alrededor del fiordo. Teniendo más tiempo nos hubiese gustado disfrutar más del lugar y recorrer los caminos que te llevan por las montañas hasta llegar a las caletas escondidas que se asoman al fiordo.


Finalmente nos decidimos por ir a visitar la Cascada de Storseterfossen. Desde nuestra cabaña salía el camino que en una media hora nos llevó hasta este maravilloso lugar.
Obviamente no había nadie por todo el camino. 


El camino es muy suave y poco a poco te vas acercando a las montañas nevadas caminando entre pastos de ovejas y rebaños de ovejas. Hay que tener cuidado con los carneros que vigilan sus hembras…


De vez en cuando hay indicaciones que te guían. Se llega hasta una llanura con un riachuelo y allí te metes por un camino de rocas que va bajando. 
De repente te encuentras con la Cascada de Storseterfossen, y la cosa increíble es que el camino se mete por detrás de la cortina de agua. Es una experiencia muy fascinante estar por detrás de una cascada. Además el lugar es muy bonito. No hay que perdérselo. Te recarga de energías.


video

Felices y recargados volvimos a la cabaña y nos preparamos para recorrer la siguiente etapa.
Geirange y Alesund están relativamente cerca. Pero nosotros queríamos visitar el famoso Camino del Trol, Trollstigen.
Saliendo de Geiranger la carretera te lleva hasta una parte alta donde tienes una muy bonita visión del fiordo.


Aquí empieza la Ruta Dorada, una carretera que te lleva hasta Andalsnes a través de magníficos paisajes. Una vez llegados a Valldal el camino se desvía. La carretera te lleva por el oeste hacia Alesund y por el este hacia el Camino del Trol, dirección Andalsnes. El camino se alarga unas cuantas horas, pero vale la pena recorrerlo.



Después de pasar a través de paisajes verdes, lagos y riachuelos, casi al final de la ruta se llega a uno de los puntos más sorprendentes: El Camino del Trol, Trollstigen
Viniendo desde Geiranger el camino va subiendo las montañas nevadas bastante suavemente. En la parte más alta había nieves y un viento helado.





De repente nos encontramos con una espectacular bajada. Son 11 cerradas curvas de una tremenda pendiente y a lo largo de la cual se pasa al lado de la Cascada de Stigfossen de unos 180 metros de altura.



La carretera tiene varios miradores para pararse. Teóricamente esta carretera tiene el único cartel al mundo con la señal de peligro paso de Troles, aunque nosotros no lo encontramos.
¿Se lo habrán llevado los Troles? …


Una vez llegado abajo en el verde valle cogimos la carretera hacia Alesund, que sigue a lo largo de la costa de varios fiordos.


Por la tarde llegamos a Alesund, la ciudad estilo Art Nouveau.
En Alesund nos alojamos en un camping con cabañas un poco fuera de la ciudad.


Dejadas las cosas nos dirigimos a visitar la ciudad. El único inconveniente fue que empezó a llover bastante, y pasear bajo tanta lluvia fue complicado. Además la ciudad parecía desierta. La poca gente que había estaba en los centros comerciales y en las bibliotecas.



Alesund es una pequeña ciudad reconstruida después de un incendio que la destruyó al principio del siglo XX. Su rápida reconstrucción se hizo siguiendo las pautas del movimiento artístico más activo en aquella época: el Art Nouveau o Modernismo. El resultado, una ciudad completamente diferente de las ciudades noruegas. Además la mayoría de los edificios son de ladrillos y no de madera.


Aquí pasamos una tranquila tarde.

CUARTO DÍA
Este era el último día de ruta entre fiordos, nuestra meta era Trondheim.
Ya no estaba lloviendo.


Desde Alesund hasta Trondheim hay dos caminos posibles: Coger la Carretera del Atlántico pasando por Molde y Kristiansund a través de múltiples islas e increíbles puentes, o coger la vieja autopista E6.
La Carretera del Atlántico la venden como una carretera espectacular, varios puentes conectan las pequeñas islas. Con el único inconveniente que para recorrer la carretera hay que pagar. 
Nos dijeron que para apreciar la espectacularidad de los puentes hay que verlos desde otro punto de vista que no sea estando encima de la carretera. Además es una autopista y no te puedes parar donde te apetece.


Finalmente decidimos ir hacia Trondheim con la autopista normal E6 por un recorrido de unos 450 km.
Así que el último tramo de nuestra ruta lo hicimos desviando hacia el interior de Noruega y en unas 4-5 horas llegamos a Trondheim.

1 comentario:

  1. Hola Diego,ayer leí un reportaje en Heraldo de Aragón sobre tu viaje a Noruega en el 2009, casualmente yo también estuve ese año, desde Cabo Norte hasta Bergen, haciendo la misma ruta que tu, aunque tuvimos la suerte de ver el Sol de medianoche perfectamente, con la particularidad de que al lado opuesto del sol estaba la luna llena, ésto ocurrió el 5 de agosto, nuestra guía nos comento que nunca había visto ésta coincidencia, fue precioso, espero volver otra vez y que cuando vuelvas puedas fotografiarlo. Gracias por recordarme (con tu reportaje) esos momentos y los días que disfrutamos. Un abrazo. Nela

    ResponderEliminar