Yogyakarta, Java, Indonesia. Vuelta al mundo

Etapa 63 
Desde la terminal de buses Jombor de Yogyakarta cogimos un bus que con 3500 Rupias (aprox. 0,23€) nos llevó al centro de la ciudad, la famosa calle Malioboro.
Yogyakarta más comúnmente llamada Yogya es la ciudad más importante del sureste de Java.
Es importante por el arte y sobre todo por el arte del Batik. 
El Batik es una técnica para teñir telas. En Yogya hay diferentes escuelas de Batik y te los venden donde sea. Hay que tener cuidado con las estafas en las compras de los Batiks.


La Jalan (calle) Malioboro es el centro comercial más importante de Yogya y también una zona de hoteles económicos. Cuando llegamos a Yogyakarta nos paramos primero en esta zona a buscar un alojamiento, pero, siempre por culpa de las vacaciones indonesas no conseguimos nada barato, además muchos lugares estaban llenos, así que decidimos cambiar de zona y nos movimos con otro bus de línea hacia la zona de Prawirotaman, al sur del Kraton. Aquí encontramos una Guest House a buen precio, además creo que es un buen punto de partida para visitar Yogya. 


La zona de Malioboro es demasiado caótica, las calles están llenas de vendedores y el tráfico es intenso y ruidoso, Prawirotaman es más tranquila y es bonito recorrer sus calles.
Visitamos el centro de Yogya partiendo del norte, Jalan Malioboro y caminando hacia el sur.
Después de recorrer la caótica Malioboro entramos a visitar el mercado, Pasar Beringharjio, con fruta, comida y especias como muchos de los mercados de Asia…



Decidimos no entrar en el Kraton, el palacio del Sultán todavía regente, porque no tenía buena pinta, además de estar lleno de gente. Seguimos hacia el sur y nos metimos en las calles estrechas que rodean el Taman Sari o Water Castle.


Este lugar es muy bonito, es una zona de pequeñas calles laberínticas y túneles subterráneos.
Es una zona de artistas, murales y músicos que tocan en los túneles que llevan al Taman Sari.


Taman Sari son unos jardines y piscinas de agua que uno de los antiguos Sultanes hizo construir para deleitarse con sus concubinas escondido del mundo,,, hizo que ejecutaran el arquitecto que construyó los jardines para que no pudiera revelar donde estaban las habitaciones secretas. 


La entrada al Taman Sari cuesta 12mil Rupias (aprox. 0,8€). Vale la pena entrar a visitarlo, me pareció interesante. 


Aunque la parte más original fueron las calles de los alrededores y la Mezquita subterránea, Sumur Gumuling, no está bien indicada, pero preguntando se llega fácilmente.
El Sumur Gumuling es una mezquita subterránea a dos niveles. Para llegar hay que recorrer unos túneles hasta llegar a la zona donde rezaban los fieles, en el centro hay una escalera muy original.



Creo que esta zona de Yogya es la que más me ha gustado. Desde allí nos dirigimos al parque Alun Alun Kidul, a probar suerte… Para esto hay que vendarse los ojos y caminar en el parque hasta conseguir pasar entre dos grandes árboles,,, muy divertido, y nada fácil.


Y desde el parque volvimos paseando hacia casa, la zona de Prawirotaman está muy cerca.

En Yogyakarta nos quedamos un día y medio, había mucha gente… Desde Yogya nos movimos hacia la tranquila ciudad de Solo. Para llegar cogimos un tren, después de 6 meses volvimos a coger un tren,,, coste 8000 Rupias (aprox. 0,53€), en una hora llegamos. 

Borobudur  <<  >>  Solo 

El Templo budista de Borobudur, Java, Indonesia. Vuelta al mundo

Etapa 62 
Llegamos a Borobudur a mediodía. El pequeño pueblo que rodea el templo budista más grande del mundo estaba lleno de gente, eran los últimos días de vacaciones para los indonesios. Nos pusimos a buscar una Guest House, pero todo estaba lleno y las que tenían alguna habitación era a un precio desorbitado. Al final conseguimos un lugar donde dormir a diez minutos caminando del templo de Borobudur,,, fue el lugar con  mejor precio que encontramos, aunque lo más caro desde hace muchos meses, estaba a más del doble del precio normal.


Lo bueno fue que nos prestaron la moto para ir por la mañana a ver el amanecer con vistas a Borobudur desde una colina cercana.
Nos despertamos a las 4.00h de la mañana para ir a ver el amanecer. Con la moto nos dirigimos a la colina Punthuk Setumbu, a unos 4 kilómetros de Borobudur. La entrada para extranjeros cuesta 30mil Rupias (aprox. 2€). Gracias a la moto pudimos subir casi hasta arriba, hasta la entrada. Desde la entrada se tarda 10 minutos caminando hasta llegar al mirador. Cuando llegamos ya había gente esperando la llegada del sol. Cogimos un sitio en primera línea y esperamos,,, esperamos y esperamos,,, la noche se volvía día, el cielo se hacía claro pero estaba cubierto de nubes y niebla. Sobre las 5,40h empezamos a ver las colinas con nubes y lejos se veía un poco del Templo de Borobudur. Tenía que ser un amanecer especial pero no fue nada del otro mundo.


Desde allí con la moto volvimos a Borobudur para entrar a visitar el Templo.
La entrada cuesta para los extranjeros 250mil Rupias (aprox. 16,6€). Eran las 7.00h de la mañana y ya había cola para entrar además de estar lleno de gente.


Borobudur es el templo budista más grande del mundo. Se trata de una Estupa simétrica de 118x118 metros construida encima de una colina, la colina es parte de la estupa. El monumento está compuesto por seis plataformas cuadradas coronadas por tres plataformas circulares. 


Desde arriba Borobudur tiene forma de Mandala y representa el cosmos para los budistas. Los peregrinos budistas suben los niveles del monumento girando en forma circular en sentido de las agujas del reloj, pasando por los tres niveles, pies, cuerpo y cabeza hasta llegar a la cima donde está el Nirvana.



Además Borobudur está decorado con 2672 paneles de relieves y 504 estatuas de Buda.
Los paneles de relieve cuentan la historia de Siddhartha Gautama desde su llegada al mundo y el largo camino de purificación que hizo hasta llegar al Nirvana y convertirse en Buda.



El recorrido alrededor del templo es muy interesante y bonito, la pena fue la cantidad de gente que había. Borobudur es el monumento más importante y más visitado de Indonesia.



Terminada la visita al templo volvimos a la Guest House a recoger las cosas para irnos directamente a Yogyakarta que está a solo 50 km de Borobudur.
Desde la estación de buses cogimos un bus hasta Yogyagarta, coste 20mil Rupias (aprox. 1,3€), tardamos 1 hora y media en llegar. 

Wonosobo y la Meseta de Dieng, Java, Indonesia. Vuelta al mundo

Etapa 61 
Estábamos en las fechas peores para movernos, eran las vacaciones del fin de Ramadán en Indonesia y todo el mundo en estas fechas se mueve a ver a la familia o a hacer turismo.
Después de encontrar a buen precio una estupenda casa donde estar y donde incluso podíamos cocinar, decidimos pasar estos días de fiesta en Wonosobo tranquilos.  
Wonosobo es el pueblo desde donde se sube a la Meseta de Dieng (Dieng Plateu), está a 900 metros de altura. Me pareció un lugar muy tranquilo y bonito donde quedarse. 



Está rodeado de arrozales en terrazas, la gente es amable y la comida está a mejor precio que en los lugares turísticos. Aquí estuvimos paseando por las callecitas estrechas y laberínticas, hasta entrar en los arrozales, muy bonito, además estuvimos tranquilos unos días ya que llevábamos mucho tiempo sin parar.



Pasado el fin de semana, momento más fuerte de las fiestas, finalmente decidimos subir a la Meseta de Dieng. Para subir hay minibuses que salen a cada momento, el problema fue que aún era fiesta y los precios los disparaban hacia arriba. El precio normal para ir a Dieng es de 10mil Rupias (aprox. 0,6€), pero llegaron a pedirnos el doble,,, nosotros obviamente no lo pagamos y les rebajamos el precio. Para subir a la Meseta de Dieng es aconsejable ir muy temprano por la mañana ya que a mediodía se suele nublar y baja una neblina que lo cubre todo.
Para subir a Dieng, está a una altura de 2093 metros, desde Wonosobo tardamos un poco más de una hora.


Un poco antes de las 8.00h de la mañana llegamos arriba. Ya estaba lleno de gente, turistas indonesios. La Meseta de Dieng (Morada de los Dioses) es un altiplano rodeado de volcanes humeantes y cultivos verdes entre lagos volcánicos, además de una multitud de pequeños templos hinduistas, los más antiguos de Java… Tiene muy buena pinta la descripción,,, pero a mí me decepcionó un poco, no me pareció nada de especial. A lo mejor fue por la cantidad de gente que había, o a lo mejor es que no es nada especial…



Lo primero que visitamos fue el complejo de Templos Hindúes de Arjuna, entrada incluyendo la visita al volcán Sikidang 25mil Rupias (aprox. 1,7€). Pero eran solo 5 pequeños Templos Hindúes muy sencillos,,, será que había visto mucho en la India…



Al lado del complejo de templos construyeron una feria con noria incluida y personajes de fantasía “humanos disfrazados” como los Teletubies y Hello Kitty,,, para sacarse fotos con ellos.


Un poco disgustados por esto nos dirigimos a visitar el Volcán Sikidang, desde los Templos de Arjuna está a un par de kilómetros caminando. Los caminos en Dieng no son senderos de tierra bonitos, son carreteras asfaltadas con un montón de tráfico de coches y motos, no es exactamente un placer caminar por estas carreteras.
Llegamos al Volcán Sikidang y también estaba lleno de gente, la entrada estaba incluida en los Templos de Arjuna. El Sikidang es una poza de lodo hirviendo y humeante con olor a azufre…


Después de una rápida vista a lo que había, seguimos el recorrido un kilómetro más hacia una de las atracciones más importantes de la Meseta de Dieng, el Telaga Warma, un lago de colores turquesas y cobalto. Pero cuando llegamos a la entrada nos pidieron 150mil Rupias (aprox. 10€) por ser extranjeros, cuando a los locales le pedían 7500 Rupias (aprox. 0,5€), un despropósito…
No entramos a ver el lago, además estaba lleno de gente.


Seguimos el paseo por las carreteras de Dieng traficadas y caóticas hasta llegar al Telaga Merdada, otro lago a las afueras de los circuitos principales de Dieng, entrada 5000 Rupias (aprox. 0,3€). Nos esperábamos un lugar tranquilo, era un cráter volcánico con un lago en el centro y alrededor cultivos, principalmente de patatas. Pero, en el lago tenían un montón de bombas de agua encendidas para regar los cultivos y el ruido estropeaba todo.


Un poco decepcionados por la visita a la Meseta de Dieng volvimos a la carretera principal y cogimos el minibus de vuelta a Wonosobo, esta vez para volver tardamos 3 horas,,, el tráfico era infernal y las carreteras estaban bloqueadas por la cantidad de coches que bajaban.
Al día siguiente decidimos movernos hacia Borobudur, donde está el Templo Budista más grande del mundo.

Para llegar a Bodobudur cogimos un bus hacia Magelang, coste 25mil (aprox. 1,6€) y desde la terminal de Magelang otro bus hacia Bodobudur, coste 15mil (aprox. 1€).

Pangandaran <<  >>  Borobudur 

Pangandaran, el Green Canyon y Batukaras, Java, Indonesia. Vuelta al mundo

Etapa 60 
Llegamos a Pangandaran sobre las 18.00h, ya era de noche. Desde la pequeña estación de buses con una mototaxi llegamos al pueblo de Pangandaran, coste 10mil Rupias (aprox. 6.6€). Para entrar al pueblo hay que pagar una tasa de entrada de 7000 Rupias (aprox. 0,46€), pero nuestras mototaxis no se pararon en el puesto de entrada y nos ahorramos ese dinero. Al parecer aquí en Java hay que pagar por todo, hasta para entrar en un pueblo.


Estábamos en la última semana de Ramadán y vacaciones de los indonesios, encontrar un lugar para dormir era complicado,,, pero al final encontramos uno a buen precio.
Pangandaran en un principio tenía que ser un lugar de paso para luego ir al pequeño pueblo de Batukaras, pero todos los lugares estaban llenos y decidimos quedarnos donde estábamos.
Pangandaran es principalmente un lugar de turismo local, la playa es grande pero bañarse es complicado por las grandes olas y corrientes, es principalmente un lugar para surferos.


La mejor playa de Pangandaran y el único lugar interesante del pueblo es la playa del parque natural, en una pequeña península. Para llegar puedes coger un barco, te piden 20mil Rupias (aprox. 1,3€) por llevarte, pero si la marea está baja puedes llegar caminando colándote en el parque. Es una playa donde te puedes bañar sin problemas de olas, con arena blanca y mar cristalino y puedes protegerte del sol fuerte bajo la sombra de los árboles,,, siempre teniendo cuidado con los monos que van a por las bolsas.


Para ir a visitar el pueblo de Batukaras alquilamos una moto, coste 50mil Rupias (aprox. 3,3€), una de las más baratas que alquilamos últimamente. Batukaras está a 35km de Pangandaran, la carretera para llegar es bastante buena. 
Antes de Batukaras nos paramos a visitar el Green Canyon. Para entrar hay que alquilar un barco que cuesta 150mil Rupias (aprox. 10€), pero también lo puedes compartir con otras personas, y nosotros lo compartimos con una familia indonesia así que nos costó la mitad, además pasamos un día divertido con la gente local.



Con el barco navegamos por un río rodeado de vegetación hasta llegar al punto de entrada del maravilloso cañón. 


El barco se paró y nos bañamos en el río que atravesaba el cañón rodeado por unos paisajes impresionantes, altas paredes de rocas, con agua que caía a nuestro alrededor, verde por todas partes, además el agua del río no estaba fría y te podías bañar sin sufrir mucho. El agua estaba cristalina, te daban ganas de beberla. Nos quedamos casi una hora nadando por el canal, fantástico, la pena como siempre fue no tener una cámara acuática para intentar inmortalizar estos paisajes tan hermosos.



En esta ocasión me arrepiento de no haber hecho el tour de canyoning que organizaban en la Guest House, por lo poco que vi en el cañón seguramente vale la pena hacerlo.
Con el barquito volvimos al punto de entrada y seguimos con el recorrido hacia el pueblo de Batukaras, que está a pocos kilómetros del cañón. Para entrar a Batukaras hay que pagar una tasa de 3500 Rupias (aprox. 0,23€).
Batukaras es un pueblo de pescadores con una pequeña playa de arena negra, es un fantástico lugar para aprender a surfear ya que hay olas largas y no muy fuertes.



Aquí nos quedamos unas horas antes de volver a Pangandaran.
Desde Pangandaran tuvimos queirnos antes de lo previsto ya que todos los lugares estaban reservados y los hoteles doblaban los precios por la temporada de vacaciones indonesias. El último día del Ramadán es como si fuera nuestro día de Navidad o el primero de enero, todo está cerrado, hay menos medios de transportes y los que hay suben los precios.



Nos despertamos por la mañana muy temprano para intentar coger el bus lo antes posible, a las 6.30h ya estábamos en la estación. La idea era llegar al pueblo de Wonosobo para luego subir a la meseta de Dieng. Para llegar a Wonosobo nos dijeron que había tres opciones: 
La primera ir al pueblo de Cilacap y desde allí coger un bus directo a Wonosobo. 
La segunda ir al pueblo de Purwokerto y desde allí un bus a Wonosobo. 
La tercera ir al pueblo de Sidarayo desde allí coger un tren hacia Kutoarjo y luego un bus a Wonosobo. 


También nos avisaron de que iba a ser complicado llegar en estos días de vacaciones nacionales. Cuando llegamos a la estación nos dijeron que los buses hasta estos lugares no salían por lo menos hasta las 10 de la mañana y una opción era ir a Banjar desde donde salía un bus directo a Wonosobo, decidimos intentarlo, el billete lo conseguimos por 40mil Rupias (aprox. 2,6€), tres horas. Cuando llegamos nos dijeron que por las fiestas no había buses directos a Wonosobo hasta las 7 de la tarde, así que tuvimos que coger uno hacia Purwokerto, lo que habíamos hecho no sirvió de nada. Cogimos el bus por 50mil Rupias (aprox. 3,3€) y en tres horas llegamos a Purwokerto. Por fin desde allí conseguimos coger el bus directo a Wonosobo, coste 40mil Rupias (aprox. 2,6€), tardamos más o menos 4 horas, pero por fin conseguimos llegar, y aún de día. Fuimos a una Guest House, que estaba llena, pero nos recomendó una casa particular de un chico local muy bonita, acogedora con terraza y vistas a los arrozales, además de una cocina que podíamos utilizar…