Viaje a Chile

Fue un viaje de 30 días recorriendo parte de Chile.
Empezamos el recorrido visitando parte de la zona central cercana a Santiago.
Luego nos movimos al sur, pero sin llegar a la Patagonia profunda.
La idea era empezar por la mágica isla de Chiloé y subir hacia Santiago visitando los verdes parques naturales. Pero durante el viaje los planes cambiaron y decidimos darnos una escapada también a la zona norte de Chile, en el desierto de Atacama. Y aunque tenía dudas, creo que al final fue una decisión acertada.
En este recorrido buscamos la naturaleza y la tranquilidad de los grandes y verdes parques de Chile.

Una de las preguntas que más me hacen es: ¿Porque no fuiste a Las Torres del Paine?
Porque buscaba tranquilidad y zonas menos conocidas. Creo que las Torres del Paine, dejando de lado su belleza, se han vuelto un destino demasiado turístico y visto lo que hay en Chile, a lo mejor son un destino sobrevalorado. Hay muchísimos parques naturales super bonitos a lo largo de todo el país.
Chile no es solo Las Torres del Paine.


El Viaje está dividido en 16 Etapas que cuentan nuestras experiencias en este país tan bonito.
Esta ruta se hizo a lo largo de 30 días en los meses de Noviembre y Diciembre del 2013.

 1 - Valparaiso, ciudad de mar y colores
 2 - El Valle del Elqui y sus estrellas
 3 - Puerto Montt
 4 - Isla Grande de Chiloé
 5 - Ruta alrededor del Lago Llanquihue
 6 - Lago de Todos los Santos
 7 - El Fiordo de Cochamó
 8 - Pucón y las Termas de Peumayen
 9 - Parque Nacional Huerquehue
10 - Parque Nacional Villarica
11 - San Pedro de Atacama
12 - Salar de Atacama, Laguna Cejar, Ojos del Salar, Laguna Tebinquiche
13 - Reserva Nacional de los Flamencos, Salar de Tara
14 - Valle de la Luna y Valle de la Muerte
15 - Géiseres de Tatio
16 - Paseo por las calles de Santiago de Chile



Las diferencias paisajísticas entre Norte y Sur de Chile son muy grandes. 
Chile es considerado el País más largo del mundo, llega aproximadamente a 4300 km de largo. 
Desde los glaciares del sur de la Patagonia hasta el desierto de Atacama, unos de los desiertos más áridos del mundo, las diferencias climáticas son enormes.
Pero un punto en común que tienen los chilenos es su amabilidad. 
Muchas gracias a todas las personas que conocimos y que nos han ayudado a que el viaje saliera fantástico.

Paseo por las calles de Santiago de Chile. Chile

Etapa 16
Ya nos tocaba volver a Santiago a pasar nuestros últimos días de viaje en Chile.
Desde San Pedro de Atacama con un transfer nos fuimos al aeropuerto de Calama y volamos hacia Santiago.
Desde el Aeropuerto de Santiago un bus nos llevó hasta el centro y luego con un metro llegamos hasta el barrio donde nos íbamos a quedar estos últimos tres días, el Barrio de Bellavista.

Desde la mañana en Santiago hacía calor, aunque por la noche refrescaba.
Eran los días antes de navidad y también en Santiago la gente se volvía loca para hacer las últimas compras de navidad. Las calles estaban llenas de gente, y el calor del verano Santiaguino hacía que caminar por las calles de la ciudad resultase un poco agobiante.


En estos días nos fuimos paseando por los varios barrios de la ciudad.
Empezamos por el Barrio de Bellavista.
Definitivamente es el barrio más interesante de Santiago. 
Durante el día las calles son tranquilas, es por la noche que lo santiaguinos empiezan a moverse por esta zona. Bellavista es un barrio sinónimo de carrete (fiesta). La zona está llena de bares, restaurantes, y locales de fiesta.


A parte la locura de la fiesta de por la noche en el barrio Bellavista es muy bonito pasear durante el día.
Es interesante perderse en sus calles admirando la multitud de grafitis en las fachadas de los edificios. Y ver las casas con las fachadas pintadas de multicolores que hay por todas partes.
Las entradas de los locales están muchas veces caracterizadas por espectaculares grafitis.



En el barrio Bellavista está también la casa de Pablo Neruda en Santiago, “La Chascona”.
El nombre Chascona viene del quechua y quiere decir “mujer con el pelo un poco loco, enredado”.  La entrada cuesta 4000$ (aprox. 5€). La casa de la Chascona me pareció más interesante y bonita de la de Valparaiso.
El barrio Bellavista está situado en una muy buena posición. Nosotros pudimos ir caminado por todas partes llegando a los otros barrios de Santiago en poco tiempo.
Para llegar al Centro de Santiago paseamos por los grandes parques arbolados que recuerdan un poco el estilo de los parques de las ciudades europeas.


Pasamos por el Barrio de Bellas Artes y nos encaminamos hacia el barrio de Lastarra.


Lastarra es un barrio bonito con muchos restaurantes y locales de diseño.
Aquí está el Centro Cultural Gam, Gabriela Mistral. Es un edificio arquitectónicamente muy bonito, vale la pena visitarlo.


Desde Lastarra se llega al Cerro Santa Lucía.
El Cerro Santa Lucía es un parque arbolado muy bonito. En la entrada hay un edificio clásico estilo italiano.


Subiendo hacía la cima del pequeño cerro te encuentras con torres estilo medieval que contrastan con los grandes edificios de cristales del fondo de la ciudad. 


Desde la cima se puede ver Santiago, con sus grandes y modernos edificios a torre. Santiago cubierta de una nieblita de contaminación.



En general arquitectónicamente la ciudad es interesante, pero nada de especial.
Desde el Cerro Santa Lucía se puede caminar hacia el centro y la Plaza de Armas.
La Plaza de Armas es bastante grande, bonita, con jardines arbolados y con bastante vida.
Los edificios que rodean la plaza son en estilo clásico con edificios más modernos.



Entramos en la Catedral de Santo Domingo. Me sorprendió porque no parecía tan grande desde fuera.


Desde la plaza de Armas se abren muchas calles peatonales llenas de tiendas y comercios de todo tipo. Y en estos días era una locura pasear por ellas.
Llegamos al Barrio París - Londres. Que realmente son dos calles adoquinadas. Calles muy tranquilas.


Entramos en la iglesia de San Francisco, que también me sorprendió por su belleza. Con una decoración sencilla.


Desde aquí, pasando por las calles peatonales del Centro se llega al Barrio del Mercado Central.
El Mercado Central es una antigua construcción con el techo de hierro forjado. En su interior hay una multitud de restaurantes locales, donde no hay muchos turistas extranjeros. Aquí se puede comer bien y a buen precio.


Desde el Mercado se puede cruzar el río Mapocho y se entra en el Barrio del Patronal, un barrio con casitas bajitas. Y desde aquí paseando por la calle Recoleta se puede volver al Barrio Bellavista paseando por una curiosa zona que recuerda un poco oriente, con gente por la calle vendiendo un poco de todo.

En Santiago termina nuestro recorrido por Chile.
Muchas Gracias a nuestro anfitrión Jaime y a todas la gente que conocimos durante este fascinante recorrido por este país tan bonito.


Géiseres de Tatio. Chile, Norte Grande

Etapa 15
Esta vez la excursión del día salía muy temprano. Íbamos a los Géiseres de Tatio. Coste 20000$ (aprox. 25€). Nos encontramos sobre las 6.00 h. con los chicos de la agencia Tatais, la del día anterior. Las otras agencias salen mucho más temprano, sobre las 4.00-5.00 h. de la mañana, y realmente no he entendido porque salen tan de madrugada, no hace falta. Esta vez éramos 7 personas.


El recorrido hacia los Géiseres era de unos 100 km por una carretera de tierra. Salimos que aún era noche, y poco a poco se fue aclarando el día. Vimos el sol salir por detrás de Los Andes, muy bonito.
Cuando ya estábamos a una altura de unos 4000 metros nos paramos en una pequeña laguna donde todavía había unos flamencos medio dormidos. Salimos de la furgoneta y pudimos acercarnos bastante a ellos. Eran unas preciosas aves color rosa…


La temperatura era de unos -7 grados, pero se soportaban bastante bien.
Los flamencos se quedaron bastante tranquilos, estábamos solos, sin la multitud de las otras furgonetas que hubieran podido asustarlos.


Volvimos a la furgoneta y seguimos por los bonitos paisajes Andinos.
Sobre las 7.30/8.00 h llegamos a la entrada de la Reserva de Los Géiseres de Tatio. La entrada salió 5000$ (aprox. 6.5€), carísima.
Cuando llegamos se veían en el valle un montón de fumarolas bastante altas.


Los Géiseres de Tatio están a una altura de 4310 metros. Es el grupo de géiser más grande del hemisferio sur y el tercero más grande del mundo. En Tatio hay unos 80 géiseres.


El mejor momento para ver los Géiseres de Tatio es por la mañana, cuando la temperatura exterior es bastante baja, puede llegar a unos -15 grados. Esto contrasta con la temperatura caliente del agua de los géiseres, que es de unos 85 grados, que es el punto de ebullición a estas alturas, y esto permite que se vean subir los vapores de agua.


El humo que se ve es el contraste de temperaturas. Como cuando en invierno echas aire por la boca y sale humo.
Los géiseres no son de agua, en el sentido que no sale agua expulsada arriba. Lo que se ve es solo el humo que sube debido al efecto de cambios de temperaturas. 


En las horas más cercanas a mediodía la temperatura externa no es tan baja y el humo no se puede apreciar bien, aunque sigue saliendo.
Cuando llegamos nosotros la temperatura externa era de unos -5 grados, frío pero no muchísimo. Esto te permitía disfrutar del lugar sin estar sufriendo demasiado.



Después de varias explicaciones y un paseo por las varias bocas de agua y humo nos fuimos a la furgoneta a desayunar.
En los géiseres había mucha gente, pero a la hora que llegamos nosotros muchos tours ya se estaban marchando para volver a San Pedro, dejando el lugar más tranquilo.
Después de desayunar te podías meter en la piscina de agua caliente que habían construido para que la gente se pudiera bañar.


La piscina estaba alimentada por una boca de agua caliente de unos 85 grados.
Me quité la ropa con una temperatura exterior de unos 0/-1 grados y me metí en el agua.
Me la esperaba caliente, pero no lo era mucho. Además su temperatura no estaba equilibrada. Había zonas demasiado calientes y zonas frías. Me acerqué a la entrada del agua para calentarme, éramos solo 4 o 5 en el agua. No estuve mucho tiempo en la piscina porque era un poco complicado mezclar el agua para que te quedaras a gusto en ella, así que salí. La salida es el momento más complicado, hace bastante frío fuera y estás mojado… Menos mal que llegamos más tarde y no hacía tan frío como a primera hora de la mañana. Hay que decir que ha habido casos de hipotermia…


En la zona estuvimos un ratito más, luego nos encaminamos de vuelta hacia San Pedro.
Cerca de la casita de entrada a la Reserva nos encontramos con varias Vicuñas y pudimos acercarnos mucho a ellas. Son unos animales hermosos.



En el camino de vuelta pudimos ver también una Vizcacha, una especie de liebre de Los Andes que en lugar de correr salta.
A la vuelta paramos también en un pequeño y antiguo pueblo andino, Machuca. Un puñado de casa de adobe.


Aquí fuimos a visitar una antigua iglesia de adobe y comimos unas empanadas típicas de la zona preparadas con carne de llama. Estaban muy ricas, el sabor es parecido a la carne de vacuno. No creo nos hayan engañado, porque por aquí es más fácil encontrar llamas que vacas…



Sobre las 12.00 h llegamos a San Pedro de Atacama.
La excursión estuvo bien, aunque los géiseres no me los esperaba así, no me convencieron del todo.


Por la tarde descansamos. Ya era nuestro último día en San Pedro de Atacama.
Al día siguiente dejábamos este pueblo seco y polvoroso, con mucho calor de día y fresquito por la noche. No obstante lo pasmos muy bien aquí. Hay que confesar que al final el desierto es hermoso y lleno de sorpresas. 

Valle de la Luna y Valle de la Muerte. Chile, Norte Grande

Etapa 14
La mañana la pasamos tranquilamente en el patio del hostal y paseando un poco por San Pedro. La excursión del día la teníamos por la tarde.
La excursión era al Valle de la Luna, una de las excursiones más típicas de San Pedro.
Nos costó 8000$ más 2000$ la entrada al valle (aprox. 12.5€).


Como siempre aquí, el día estaba soleado y hacía calor.
A las 16.00 h nos encontramos con los guías y los compañeros de la excursión. Esta vez íbamos con dos furgonetas, una 15 personas representantes de 8 países del mundo. La agencia que organizó la excursión era la Tatais, de un hostal asociado con el hostal donde estábamos alojados y que estaba justo enfrente.


El Valle de la Luna está a las afuera de San Pedro de Atacama, muy cerca del pueblo.
Está en la Cordillera de la Sal. El nombre deriva del hecho de que sus rocas poseen una gran cantidad de sulfato de calcio, lo que les da el aspecto de estar salpicadas con sal.



Empezamos a explorar el valle por una zona de dunas de arena. Subimos al lado de ellas hasta llegar a una zona alta donde se podía apreciar parte del valle. Durante el camino el guía nos iba explicando un poco la historia y geología del valle.



Los paisajes eran muy bonitos. Rocas de diferentes colores y formas. Paredes de rocas estratificadas donde se podían ver las varias capas de materiales y el paso del tiempo.


Después de la zona de arena fuimos a la zona de las cuevas. Estas Cavernas eran túneles bastantes angostos formados por canales de agua hace millones de años.
En ellos se podían apreciar las primeras formaciones de cristales.
Las cavernas tenían unos 150 metros de largo. A veces los tunes eran bastante angostos y para pasar tenías que hacerlo casi de cuclillas.



Terminada la ruta por las Cavernas nos movimos hacia otra zona. Llegamos a lo alto de una montaña donde pudimos ver el espectacular Valle de la Muerte. Las conformaciones rocosas eran muy impactantes. Eran rocas esculpidas por los fuertes vientos, lluvias, hielo y sol.


Después de la visita al Valle de la Muerte nos encaminamos hacia la última parte.
Íbamos a ver la puesta del sol en el Valle de la Luna.



En la primera parte de la excursión pudimos evitar la multitud del resto de los visitantes, pero ya era imposible. Todo el mundo llegaba al mismo lugar para ver la puesta del sol.
Aquí estaba también la Roca del Coyote. Es una roca que sale hacia el vacío y recuerda la roca de los dibujos de Willy el Coyote.


Nos sentamos en un balcón de rocas con unas espectaculares vistas a la Cordillera de la Sal.
Por la circunstancias atmosféricas la puesta del sol no resultó muy impactante, le faltaban nubes para exaltar los colores del atardecer.



Después de la puesta del sol nos reunimos con el grupo y nos tomamos un Pisco Sour.
Aquí estuvimos un buen rato de fiesta, bebiendo y bailando en el medio del desierto del Valle de la Luna.


La excursión fue interesante, pero lo que la hizo diferente fue el grupo y los guías.